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Cómo elegir el tema de vuestra invitación de boda

Lienzo con pinceladas de colores intensos: amarillos, magentas, azules y naranjas

La invitación es lo primero que vuestros invitados ven de la boda: antes que el vestido, antes que el lugar, antes que nada. Su estilo fija expectativas —formal o desenfadada, campestre o urbana— así que elegir el tema no es una decisión decorativa: es la primera declaración de intenciones. La buena noticia: hay un método.

Primero, la boda; después, el tema

No empecéis mirando plantillas. Empezad respondiendo tres preguntas:

  1. ¿Dónde es? Una masía entre olivos, un hotel en el centro, una playa. El lugar ya tiene una paleta propia; la invitación que la respeta siempre acierta.
  2. ¿Qué formalidad tiene? Etiqueta rigurosa pide serifas y sobriedad; un aperitivo en el jardín admite color y humor.
  3. ¿Qué tres palabras la describen? “Elegante, clásica, familiar” y “moderna, atrevida, urbana” llevan a invitaciones opuestas. Escribidlas: son vuestro filtro para todo lo demás.

Los grandes estilos, traducidos

¿Dudáis entre dos? Elegid el que encaje con el lugar. Un art déco dorado en una era rústica chirría; un botánico en un hotel de diseño, también.

Probad vuestra invitación con varios temas y quedaos con el que os enamore: cambiar es un clic.

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La paleta: la regla 60-30-10

Sea cual sea el estilo, las paletas que funcionan siguen una proporción clásica:

Dos trampas a evitar: más de tres colores protagonistas (ruido) y colores de acento como fondo (fatiga). Si la boda ya tiene paleta —flores encargadas, decoración elegida— heredadla: la coherencia entre invitación y celebración es de esas cosas que nadie señala pero todo el mundo percibe.

Tipografía en dos minutos

No hace falta un máster, solo tres reglas:

  1. Dos familias como máximo. Una para títulos con personalidad (una serif elegante, una caligráfica) y otra sobria para el texto (los horarios, las direcciones). Tres o más tipografías = caos.
  2. La legibilidad manda. Las caligráficas preciosas son para vuestros nombres, no para el párrafo del autobús. Si hay que descifrar la hora de la ceremonia, la tipografía ha fracasado.
  3. Pensad en el móvil. La invitación se abrirá en pantallas de 6 pulgadas desde WhatsApp. Texto generoso y contraste alto; lo demás son detalles.

La prueba final

Antes de decidir, haced el test del pantallazo: abrid la invitación en el móvil, alejadla y preguntaos si parece vuestra boda. Enseñádsela a dos personas que os conozcan bien, sin contexto. Si dicen “esto es muy vosotros”, tema elegido. Y recordad que la invitación no vive sola: el mismo estilo debería respirarse en toda la web —horarios, mapa, formulario—, como contamos en ideas para la página web de vuestra boda.

El tema perfecto no es el más bonito de la lista: es el que hace que vuestros invitados, al abrirlo, os vean a vosotros.

Crear y previsualizar vuestra invitación con RSVP es gratis, sin tarjeta y sin límite de tiempo — solo pagáis 49 € al publicarla.

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